Cuando la realidad sale a la luz.

Sala de Prensa

Lo que ha ocurrido en Sada era ya un secreto a voces: los cuatro partidos que gobiernan y sostienen al Alcalde no se llevan bien.

Tras una legislatura en la que no han hecho absolutamente nada por el bien de Sada, y ahora, cuando solamente faltan siete meses para las elecciones, es cuando cada grupo comienza a posicionarse y mostrar sus verdaderas pretensiones.

Pese a la unión que siempre han querido aparentar, tras la negativa y la falta de apoyo por parte del BNG y del PSOE, el Alcalde no ha podido llevar a cabo su empeño por la demolición total del Náutico como un gesto de valentía para dejar constancia así de que habría hecho algo durante estos cuatro años, más allá de las necesarias obras de mantenimiento. Pero ha olvidado que sigue cautivo de quienes, interesadamente, lo han puesto ahí.

Este cambio en sus filas, quizás se deba a la necesidad de intentar marcar la diferencia entre ellos, de desmarcarse de lo inconveniente, pensando en la proximidad de las urnas con la intención de ganar un puñado de votos que les permitan ser la llave para poder gobernar en el futuro, liderando una mayoría de las minorías, y así continuar calentando esos asientos que tan bien les sientan a final de mes.

Pero este tipo de mayorías no son buenas y Sada es buena prueba de ello, sobre todo cuando se trata de conseguirla a través de la unión de personas que llevan demasiado tiempo ahí, con sus mochilas y proyectos totalmente distintos, que nada tienen que ver los unos con los otros, y mucho menos con los intereses de Sada. Es precisamente esa irresponsabilidad y esa falta de unión, que era una realidad ya desde el primer momento de la andadura de este gobierno, lo que alejan a nuestros gobernantes de las preocupaciones y realidades de los ciudadanos, de aquellos que votan mayoritariamente una opción política y apuestan por ella, por sus ideas y proyectos.

Por eso, la única alternativa y opción posible para poner fin a estos años de deterioro de Sada, consecuencia de estas mayorías irreales que se ponen en evidencia a las puertas de una nueva consulta electoral, es alcanzar una mayoría absoluta real, no hay término medio. Serán los Sadenses los que decidan qué quieren y esperan de sus gobernantes, por ello seguimos avanzando juntos para responder a las expectativas e intereses de nuestros vecinos, ahí estaremos trabajando por y para responderles como merecen.