Y DE TRACA FINAL…FIESTA

Sala de Prensa

El 2018 pasará a la historia como el año de peor rentabilidad del dinero fundido durante estos meses de verano, batiendo todos los récords de gasto en fiestas que finalmente han tenido una repercusión final muy pobre. Y eso que este gobierno ha duplicado el gasto en estas fiestas con respecto al mandato del anterior alcalde, Ernesto Anido. Un auténtico despilfarro de más de 300.000€ que, además, ha dejado a Sada muy lejos de tener la excelencia que se había logrado con el anterior gobierno. 

No han conseguido atraer a la gran afluencia de gente a la que estábamos acostumbrados. Han sido solamente unos pocos, aunque se empeñen en tratar de convencernos de que han venido miles y miles de personas, pero hay que tener en cuenta que el verano son tres meses, no un día o dos. Son meses de muchísimo trabajo para atender, convenientemente, las demandas de vecinos y visitantes, no para que ustedes, señores del gobierno, estén de vacaciones.

            El éxito de las fiestas ha de ser algo más que una noche de verbena porque, al día siguiente, hay gente que trabaja o que simplemente quiere disfrutar de nuestro pueblo y se merecen encontrarlo siempre limpio y en perfectas condiciones.

Pero en Sada no funciona así. Las máquinas que tratan de adecentar las playas nunca aparecen antes de las 12 de la mañana y siempre por el medio de la gente. Las calles se encharcan al mediodía y el césped siempre se corta en horas que impiden disfrutar del poco verde que nos queda. También se les ha dado ahora por iniciar obras en días festivos a pesar de las protestas lógicas de los vecinos que reprochan, y con razón, el deber de hacerlo antes o después de estas fechas que muchos aprovechan para tener un merecido descanso, pero parecía ser la única solución para aparentar que en este Concello se trabaja.

 También podemos sumar días y días con los contenedores rebosantes de basura y sin retirar, en el Currucho, por ejemplo, por no decir la falta de limpieza e higiene en muchas de nuestras playas.

La impresión que se llevan nuestros visitantes es de un abandono total en parques, aceras, iluminación, junto con fuentes sin agua a lo largo de un muy descuidado paseo marítimo, etc… Y hemos de estar muy agradecidos a esa gente que, con su presencia, generan riqueza para nuestro municipio, porque el turismo es vital para nuestra economía y es justo ahora cuando acaba el verano, como tomadura de pelo, cuando contratan a un técnico en turismo hasta finales de año, “para atender a visitantes y peregrinos”. Usted señor Alcalde es el que está de peregrinación en la Alcaldía, porque lo que sí ha dejado claro durante estos meses de verano es la existencia de las luchas internas en su Gobierno, publicitando cada cual su reino de taifas en el que se ha convertido el Concello.

Remen en una misma dirección porque, aunque entendemos que esto es pedirles un imposible, saben que le iría mejor a la Sada de todos, a la real. De su Sada idílica nada necesitamos decir, está ahí para ver cómo se desmorona.