TODOS SOMOS SADA

Sala de Prensa

El Ayuntamiento de Sada cuenta actualmente con más de quince mil habitantes distribuidos en ocho parroquias. Todas son importantes, no hay una que esté por encima de otra y todas deberían tener la misma consideración por parte de nuestro Gobierno Municipal pero, tristemente, podemos observar que también sufren el descuido y la dejadez que impera en todo el municipio.

                ¿Dónde se han quedado todas aquellas promesas electorales? Parques, sendas peatonales, carriles bici que conectarían parroquias, la promesa de cubrir una pista polideportiva cada año y, a punto de finalizar la legislatura, todavía no han cubierto ni la primera. Todas promesas incumplidas.

                Hace más de un año, la Xunta manifestó su compromiso de ejecutar, por ejemplo, alguna de estas obras como son las sendas peatonales. Todavía continúa a la espera de la cesión de los terrenos por parte del Ayuntamiento, pero debe de ser que tienen demasiado trabajo pues, a día de hoy, no se ha efectuado ninguna de las actuaciones necesarias para llevar a cabo dicha sesión ni nada al respecto. De esta forma, la Xunta no esperará indefinidamente y perderemos otra de tantísimas oportunidades. Pero ya estamos acostumbrados, porque no es la primera vez que algo parecido le ocurre a este gobierno y está claro que no será la última.

                Nunca el Ayuntamiento de Sada ha tenido tanto dinero para invertir y nunca tan poco se ha hecho porque, no sólo se trata de asfaltar caminos y limpiar cunetas, que también es importante, sino que hay que tener proyectos e invertir en ellos. Pero claro, para hacerlo también hay que tener ideas y de eso, el equipo de gobierno, poco tiene, aunque sí tenga cuatro partidos unidos al frente.

Si a las infraestructuras existentes no se les da un mantenimiento adecuado, terminan por degradarse y perderse, por eso es tan importante la conservación y la inversión en las parroquias a las que ustedes pretenden comprar y contentar con el simple reparto de una docena de cajas de sardinas en la noche de San Juan. Se merecen mucho más.

                Jardines sin mantenimiento, ahí están para ver; vallas rotas durante meses y meses, farolas caídas o en precario equilibrio, bebederos de perros inservibles, escaleras rotas y un sinfín de despropósitos a los que personalmente el Sr. Alcalde acude y se compromete a “mandar arreglar mañana mismo”, pero nunca se arreglan porque sabemos que existen problemas de comunicación entre las distintas concejalías, a pesar de querernos hacer creer que hay un total entendimiento entre los cuatro partidos que gobiernan. Claramente no es así y eso lo pagamos todos los sadenses.

                Al final, nuestras ocho parroquias sabrán valorar correctamente lo que este gobierno ha hecho hasta hoy por sus habitantes, lo que ha prometido y, sobre todo, lo que no ha cumplido y con todo el derecho del mundo, exigirán que se cumpla.

Sr. Alcalde, dese prisa porque se les está acabando el tiempo para disfrazar y vender esa Sada idílica que solamente existe para sus amigos.