La soberbia de presumir por cumplir con sus obligaciones

Sala de Prensa
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Con el inicio del nuevo curso escolar, las aulas de los colegios se han vuelto a llenar de niños con ganas e ilusión por aprender cosas nuevas.

Esta semana, en el CEIP de Mondego, los alumnos han vuelto a sus clases con una pequeña sorpresa.

El Ayuntamiento ha decidido obsequiar a los alumnos con una bolsa cuyo contenido constaba de unos pequeños lápices de colores y un folleto informativo. Dicho folleto contenía información de carácter político sobre la inversión y las futuras obras que tienen pensado llevarse a cabo en materia de educación. Lo que viene a ser, en términos más coloquiales, una manera de adoctrinar a los más pequeños con un ideal político.

Desde el Partido Popular consideramos que se trata de algo intolerable utilizar a los más pequeños con este soborno de material didáctico, acompañado de un folleto en el cual se presume de realizar y planear proyectos que, en realidad, es su obligación llevarlos a cabo para mejorar las instalaciones educativas y proporcionar a nuestros jóvenes las condiciones más óptimas para su educación. No queremos imaginar las consecuencias de este hecho si la concejalía de educación estuviera en manos de nuestro partido, aunque motivos para estar orgullosos de nuestras gestiones no nos faltan, gracias al valor que tuvimos en su día para dar solución a los problemas que tenía Sada y sus Contornos y que el resto no fue capaz de sacar adelante.

Si tanto desean informar sobre la situación del colegio, deberían empezar por contar el motivo que ha llevado a que, en menos de ocho años, se tenga que volver a realizar una obra de impermeabilización en el techo del colegio.

Será que los 89.000€ de aquel año, tras realizar la obra una constructora afín a actual concejala de cultura y playas, no fueron suficientes por la deficiente ejecución y la falta de garantías para responder.

La prueba está en que, al año de realizarse dicha obra, el colegio ya sufría las goteras procedentes de la lluvia que impedían a los alumnos realizar sus actividades en el interior y que provocó que, con la entrada de nuestro grupo municipal en el gobierno, el alcalde, Ernesto Anido, tuviera que invertir unos 12.000€ en intentar arreglar y parchear dicha chapuza.

Los que ahora presumen de invertir unos 90.000€ más en este colegio, son los mismos que en su día realizaron ya la misma obra que, si en su momento se hubiera realizado correctamente sin vicios ocultos, ahora mismo la situación sería muy diferente.