Bolardos sin ley

Sala de Prensa
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Recientemente, el Ayuntamiento ha procedido a la colocación de nuevos bolardos en las aceras de Sada sin ningún tipo de planificación ni consenso con los vecinos. Concretamente en la zona del puerto, en la que ni siquiera tienen potestad para realizar modificaciones por gusto propio y a falta de los correspondientes permisos. Es de esperar que Portos de Galicia tome medidas en el asunto y pida explicaciones a los responsables, seguramente con la consecuente medida de requerir que sean retirados.

Sin lugar a dudas, este hecho se podría haber evitado de haber realizado el papeleo correspondiente, algo que no hace más que entrever y dejar patente el malgasto y el profundo desconocimiento de la realización de procesos y requerimientos de las personas que sustentan el gobierno municipal.

Porque no hablamos de retirar dos o tres bolardos, si no de una cantidad desmesurada que ocupa gran parte de las aceras aunque, en verdad, los bolardos que más están triunfando debido al gran número de apariciones son los de tipo vegetal, esos que si se deberían de retirar pero que el Ayuntamiento tampoco se preocupa de limpiar.

Lamentablemente, no se trata de un hecho aislado. Lo mismo ocurrió hace unos meses con los dos famosos bancos instalados en la Punta de San Mamede. Unos bancos para los que se modificó una zona protegida sin pedir los correspondientes permisos y de los cuales ya no quedaba ni rastro a los pocos días de la inversión, a pesar del gasto que supuso movilizar todos los recursos para su colocación.

Porque en Sada las cosas ahora funcionan así. Tan legales y transparentes que presumen ser, y lo único que hacen es tener una falta de rigor y una ausencia del sentido de la responsabilidad del cargo y de la imagen a la cual representan: la de todos los sadenses.

Pero menos mal que, según los cuatro partidos que gobiernan en la actualidad, “este é o goberno que queren todos os sadenses”. Mejor será que cada cual saque sus propias conclusiones porque, observando el panorama, seguramente sean muy distintas a las de ellos.